Protegete de los estafadores

Si los virus y hackers son peligrosos, aun lo son mas los estafadores, estas personas por asi llamarlos se valen de argucias para engañar y envaucar con metodos que a simple lectura nos pareceran un poco ridiculos, absurdos y causaran incluso alguna risa, pero realmente no tiene gracia, debido a que es un asunto muy serio y como delito la estafa es perseguida por la ley.

Las victimas en la gran mayoria de las ocasiones por desconocimiento o simplemente el estado de confianza que provocan los estafadores, no se dan cuenta de la verdadera realidad, se ven sumergidos en un ambiente positivo donde el atractivo, como no, es ganar dinero, ya sea mediante un gran negocio, una venta, metodos para conseguir dinero rapido con poco esfuerzo, viajes a lugares de ensueño que no existen.

Hay que cuidarse de todo aquel que nos proponga  negocios u oportunidades de obtener grandes beneficios puesto que en ocasiones el engaño no puede ser demostrado como un fraude, es frecuente el caso de la sobrevaloración de algun bien. Por ejemplo negocios inmobiliarios.

Cuide sus datos personales

Si alguien le roba la chequera o la tarjeta de crédito, podrá hacer compras con ellas, y si obtiene información sobre su cuenta bancaria, quizás logre encargar más cheques y firmarlos en su nombre. Con suficientes datos personales, será capaz de asumir su identidad. Habiendo robado su identidad, el delincuente tendrá la oportunidad de retirar dinero en efectivo de sus cuentas bancarias, hacer cargos a sus tarjetas de crédito y conseguir préstamos a su nombre.* ¡Imagínese, hasta podrían detenerlo por un delito que no cometió!

Para protegerse de ese tipo de estafa, extreme el cuidado con todos sus documentos, incluidos los estados de cuenta bancarios y las chequeras, así como la licencia de conducir y la tarjeta de seguridad social o documento nacional de identidad. Niéguese a revelar información privada o financiera, a menos que existan razones legítimas, sobre todo cuando se trate de datos de su cuenta bancaria o su número de tarjeta de crédito. La única ocasión justificada para proporcionar el número de su tarjeta es cuando quiera comprar algo con ella.

Hay estafadores que se dedican a escarbar entre la basura en busca de información personal. Por eso, a la hora de desechar documentos que contengan datos privados, tenga la precaución de quemarlos o hacerlos trizas. Esto incluye cheques cancelados y estados de cuenta bancarios o de inversión, así como tarjetas de crédito, licencias de conducir y pasaportes vencidos. También es prudente destruir las promociones de tarjetas de crédito que reciba por correo, pues contienen información sobre usted que alguien podría usar de mala fe.

 

¿Le están ofreciendo dinero fácil o enormes ganancias por su inversión? Tenga presente la siguiente señal de advertencia: si una oferta parece demasiado buena, casi siempre es un engaño. No crea todo lo que dicen los testimonios o la propaganda pensando: “Esto es distinto”. Tenga presente que nadie pone un negocio para regalar dinero ni para revelar secretos sobre cómo hacerse rico. Si alguien afirma poseer conocimientos exclusivos con los que usted ganará una fortuna, pregúntese: “¿Y por qué no los usa él para hacerse rico? ¿Por qué pierde el tiempo intentando vendérmelos a mí?”.

Trate solo con quienes tengan buena reputación

¿Se cree capaz de detectar la falta de honradez? ¡Tenga cuidado! A los timadores se les llama “maestros del engaño” porque saben ganarse la confianza de la gente; tienen la habilidad de hacer que la víctima se fíe de ellos. Todo vendedor, sea honrado o no, sabe que antes de poder vender algo, tiene que ganarse la confianza de la persona. Esto no significa, claro está, que usted ahora deba desconfiar de todo el mundo; pero es necesario tener un grado razonable de recelo a fin de protegerse del fraude. En vez de dejarse guiar por el puro instinto al juzgar la integridad de alguien, esté alerta a dos señales inequívocas que distinguen a muchas estafas: primera, ¿parece una oferta demasiado buena para ser cierta?, y segunda, ¿lo presiona el vendedor para que se decida rápido?

En Internet abundan las ofertas literalmente increíbles. Aunque contiene una gran cantidad de ofertas útiles, la Red también permite a los delincuentes estafar a sus víctimas de forma rápida y anónima. ¿Tiene usted una cuenta de correo electrónico? Entonces puede que sea blanco de mensajes comerciales no solicitados, conocidos como correo basura. Aunque ese tipo de promociones ofrece un sinnúmero de bienes y servicios, muchos de los mensajes son fraudulentos. Si responde enviando dinero por algún producto o servicio, es muy probable que no reciba nada, y en caso de que reciba algo, tenga casi por seguro que no valdrá el precio que pagó. El mejor consejo es este: nunca compre nada que le ofrezcan por correo electrónico no solicitado.